Espacio Público . Grupo Arquitectura

Que entendemos por espacio publico? O mejor dicho, como experimentamos y que
buscamos en el espacio publico? Y en función de esto que nos debería ofrecer el
espacio publico?
Intentando respondernos estas preguntas, coincidimos en que nuestras intensiones
y los que nos ha llevado hacia el espacio publico no son mas que esas ganas
por escapar a la ciudad – tomando como cuidad a aquella conglomeración de
masa edificada ligada en nuestro subconsciente con todo lo que tiene que ver con
deberes, tareas, horarios, compromisos y obligaciones -, escapar en el sentido de
encontrar algún lugar donde por el momento que nos encontremos ahí todos estos
preconceptos y prejuicios sean olvidados, una válvula de escape que nos permita
respirar. Seguramente estas apreciaciones están íntimamente ligadas con nuestras
experiencias y modos de vida – un niño busca una plaza con el afán de correr y jugar,
aunque esto no dista mucho de lo planteado -.
Ahora bien, como hacer olvidar al sujeto todo aquello que lo remita a la “ciudad”?
Muy simple, ofreciéndole un lugar donde todos los elementos intenten confundirse
y contradecirse con aquellos preconceptos que este trae de aquel ámbito –
normalmente me siento sobre una superficie horizontal a + 0.45m sobre el suelo,
camino únicamente por donde se me indica que así debe ser, juego con determinados
elementos creados solamente con ese fin, etc. -. El mobiliario urbano ya no posee una
función especifica predeterminada por el creador, sino que el propio usuario según sus
experiencias y necesidades lo utiliza como cree en ese momento, un artefacto puede
ser tanto un asiento, un juego infantil, un lugar de trabajo, etc.
Dentro de este sistema, esta “trama” que intenta desorientar al usuario, aparece un
elemento preexistente ubicado estratégicamente como son las antiguas cabinas
de ferrocarril, los cuales son refaccionadas y adaptados para nuevas funciones –
cuidadores de plazas, oficinas de turismo, asadores públicos, etc. – repitiéndose la
cantidad de veces necesarias para alojar estas funciones en la cantidad requerida
por los usuarios, aunque ya no con la intención de desorientar, sino como mojones
urbanos dentro del espacio publico ubicados equidistantementes para brindar un
sentido de orientación al visitante.
En síntesis, el espacio público se terminara de conformar mediante la superposición
de dos tramas, una nueva y una preexistente, una que desorienta y otra que orienta,
mostrando constantemente esa contradicción. Para esto se decide la utilización
de un elemento prefabricado, simple, de nulo mantenimiento y gran durabilidad, el
poste de hormigón pretensazo utilizado para los alambrados olímpicos. Esta pieza de
aproximadamente 2,45m de largo permite una enorme posibilidad de combinaciones a
una costo de mano de obra y material realmente bajo. Se plante asi, un sistema simple
y claramente intencionado, materializado por un elemento unico comun, que brinda la
posibilidad de adaptarse a cualquier espacio publico que se desee intervenir, mejorar,
un sistema prototipito, repetible y adaptable según la necesidad.

AUTORES

CASTELLITTI JOSE I.
HERNANDEZ GUIDO
SILVERO RICARDO M.

3ER PREMIO

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