Nueva Terminal de Trasbordo de Concordia

En un lote de 200 m2. casi contiguo del complejo “Alameda Necochea” -sobre la misma vereda- que proyectáramos y construyéramos unos años atrás, se erige un pequeño conjunto de 8 unidades de vivienda: 6 de 1 dormitorio en tipología lineal, y 2 de 2 dormitorios que al incorporar una segunda habitación hacia el centro del lote se transforman en “L”.

La operación consiste en liberar, vaciar el centro del terreno a medida que se asciende, generando un espacio pulmón profundo, alto y angosto, que separa dos cuerpos edificados hacia el sur y hacia el norte con 4 unidades –una por nivel- cada uno; mediante este  “vaciado” se aíslan las viviendas entre sí, y se provoca la transición entre ellas –lo propio, lo privado– con los accesos a través de balcones –lo común, lo social- y finalmente con la calle –lo público, lo urbano-.

El resultado es el des-armado del programa convencional del edificio de departamentos, al subvertir los mecanismos típicos de organización vertical compacta ya que no hay palier, se accede a las viviendas en distintos puntos del recorrido vertical: a partir de la planta baja en que se accede desde el exterior –la misma vereda- o al centro en los pisos impares, y nuevamente al frente en el 2do. nivel, mediante balcones a la calle.  

Este recorrido, las transiciones inducidas, las expansiones en altura de cada vivienda, quedan envueltas y filtradas por la pantalla de mampostería calada con que se presenta el conjunto a la calle, al barrio, que de esta forma va “admitiendo” su densificación no traumática: la vereda oeste de Necochea al 4000 puede empezar a leerse en parte de su desarrollo como tal, un “nuevo vecindario“ … a escala barrial, el germen, quizás, de una nueva ciudad, más densa, equilibrada, amigable.

La idea rectora para la presente propuesta de intervención en el predio de la Ex Estación
Concordia Norte se basa, dadas su magnitud y posición baricéntrica en la estructura física
de la ciudad, en la concepción de un nuevo POLO articulador, que asuma el rol de impulsor
de un verdadero proceso de recualificación y transformación no sólo de su área específica
de implantación, sino fundamentalmente a escala urbana, marcando una impronta de fuerte
significación para la ciudad en su conjunto.

De tal manera se piensan los ámbitos requeridos, con sus consiguientes modos de organización
y disposición en el sitio, como componentes de un SISTEMA DEL ESPACIO PUBLICO que
contempla al predio disponible en su totalidad, atendiendo no sólo a aquellos sectores que
resulten efectivamente ocupados actualmente, sino también a establecer criterios generales que,
por etapabilidad, crecimiento e incluso admitiendo nuevas demandas de otras actividades a futuro,
configuren una intervención de carácter ESTRATEGICO para el área y la ciudad.

Este sistema se basa en una trama espacial tridimensional que organiza de manera flexible,
dinámica, sus componentes por estratificación, a saber:
– En sentido transversal, de este a oeste, una mayor franja del terreno en toda su extensión norte-
sur aloja el Parque Público, integrándose francamente al entorno y la ciudad, dado que es el
ámbito en el que se producirán los eventos especiales de escala urbana: culturales, deportivos,
ferias, desfiles; así como las actividades recreativas cotidianas, de escala barrial.
Contiguamente hacia el centro, un talud natural da paso a una plataforma elevada sobre la
cubierta de los estacionamientos, que a manera de balcón conforma una EXPLANADA que
extiende el Parque hacia el interior de los edificios. Este dispositivo resulta en un espacio
articulador multipropósito: en los eventos especiales puede actuar como tribuna – mirador, con
los estacionamientos como una eventual zona de apoyo, y habitualmente representa un gran atrio
hacia el verde de los edificios propiamente dichos.
Finalmente hacia el oeste se ubican las funciones específicas requeridas, dejando en el extremo
contiguo a calle 25 de Mayo las zonas de servicio y maniobra, ingreso y egreso de ómnibus, etc.
– En sentido longitudinal, se liberan las cabeceras sur y norte para dar continuidad al parque hacia
ambos extremos. En coincidencia con las calles transversales se generan NODOS públicos que
concentran y organizan los distintos movimientos y actividades, asumiendo una mayor escala los
vinculados a las calles Rojas y Mendiburu, prolongadas a través del predio. Contiguos a estos
ámbitos se desarrollan en forma lineal, a partir de halles o explanadas de acceso, los edificios y
espacios requeridos.
– En sentido vertical: áreas de apoyo como los estacionamientos actúan a manera de basamento
o soporte del plano noble donde se disponen las áreas públicas de distinto carácter, tanto sean
estas cubiertas, semi-cubiertas o libres. Tal el caso por ejemplo de la explanada central, especie
de paseo en altura que a lo largo de su desarrollo une los edificios y sortea las calles vehiculares
mediante pliegues, rampas, puentes, del mismo modo que asocia los distintos lugares en sentido
transversal.

La configuración espacial que asume el sistema es TOPOLÓGICA, materializa literalmente
aquella trama flexible, permeable, que admite también en su morfología el completamiento
intersticial ante la etapabilidad solicitada, y su expansión sobre el resto del predio en forma
natural. Queda así plasmado concluyentemente el carácter estratégico de la idea propuesta,
entendida como concepción dinámica de una intervención, en contraposición a los criterios
corrientes de proyecto cerrado en si mismo y congelado en el tiempo.