En primer lugar trataré de justificar o explicar la elección del lugar de intervención, este surgió de caminar por las calles de Buenos Aires (barrios como San Telmo, Barracas, La Boca, etc.) y observar como los grandes espacios generados por la superposición de las trazas de las autopistas con el tradicional damero, con ubicaciones geográficas privilegiadas se encontraban vacantes, cerrados por alambrados y en el mejor de los casos utilizados como estacionamientos o con alguna cancha de fútbol muy improvisada.
Si analizamos las respuestas que genera el estado al creciente problema habitacional podemos llegar a la rápida conclusión de que la situación mas preocupante en la mayoría de los casos no es tanto el objeto obtenido tipológica o tecnológicamente hablando, sino la falta de integración y la segregación social producida por estos “productos periféricos” que parece tener como única alternativa nuestro gobierno. Por mas que los habitantes sean capases de adaptarse a determinadas situaciones propias de planes de viviendas alojados en barrios periféricos donde los servicios escasean en todo el sentido de la palabra, la falta de contacto respecto de un centro financiero, cultural, político, administrativo, etc., imposibilita completamente cualquier posibilidad de insertarse en un sistema que le permita no solo subsistir sino asegurar un futuro para su familia. Estos intentos por dar respuestas rápidas a un problema que merece mucha mas atención y creatividad, terminan significando más problemas a futuros por la generación de núcleos urbanos impenetrables tanto para la policía, la justicia como también para las ambulancias o los bomberos.
En consecuencia resulta indispensable la indagación por nuevas respuestas que no pretendan dar una solución global al problema, sino que aporten a un conjunto tomando problemas más específicos. Sin duda los espacios vacantes relegados por las trazas de las autopistas representan un escenario altamente posibilitante, tanto por su posibilidad física (gran disponibilidad de metros cuadrados, el uso de la autopista como una gran cubierta publica, etc.) como así también por su relación directa con los centros urbanos y administrativos.
Seleccionado el sitio de intervención, la operación debe en su sencillez sumar y fortalecer las posibilidades descriptas del lugar. Las grandes alturas que llegan a tener en algunos sitios las autopistas aéreas otorgan la posibilidad de trabajar tipológicamente en altura, tomando las precauciones adecuadas: se formularon mini-torres residenciales de hasta 8 niveles de altura dependiendo del espacio disponible debajo de la autopista, planteando una unidad por nivel y en consecuencia no mas de ocho unidades por estructura (habidas cuentas de los fracasos de los grandes bloques residenciales planteados hace algunas décadas) cada estructura se articula por la disposición de la unidad habitacional que gira sobre el primer modulo donde se aloja el acceso y el núcleo húmedo de modo de descargar todos los servicios por un único conducto central. Acompañando el giro de la unidad van los espacios abiertos que alojan la circulación vertical, liberando espacio como expansión y posibles ampliaciones.
El sistema estructural adoptado resulta un tanto peculiar pero no pero eso menos sencillo. Se utilizan andamios del tipo de caños y nudos que terminaran trabajando como encofrados perdidos, ya que tanto para losas, cubiertas y tabiques exteriores se empleará hormigón proyectado. Los caños sirven de puntales para amarrar las mallas de acero que alojan el telgopor, una vez aplicado el hormigón la estructura funciona en conjunto reemplazando las cargas puntuales por cargas continuas debido a los tabiques que resuelven sencillamente los voladizos y permitiendo apoyar la estructura sobre una simple platea de fundación. Este sistema no solo permite un rápido montado, sino también una economía estructural.
Del modulo habitacional solo se plantea el núcleo húmedo debido a la unificación de bajadas, liberando el resto de la planta para que el usuario la adapte como y con lo que considere mas apropiado.
En síntesis, se intentan generar sistemas apropiables por un número adecuado de habitantes que puedan llegar a relacionarse y establecer vínculos como mínimo administrativos. De modo de generar como máxima mini-empresas de autogestión capaces de administrar y control parcelas de espacio público.



