Biblioteca Municipal de Rosario

En un lote de 200 m2. casi contiguo del complejo “Alameda Necochea” -sobre la misma vereda- que proyectáramos y construyéramos unos años atrás, se erige un pequeño conjunto de 8 unidades de vivienda: 6 de 1 dormitorio en tipología lineal, y 2 de 2 dormitorios que al incorporar una segunda habitación hacia el centro del lote se transforman en “L”.

La operación consiste en liberar, vaciar el centro del terreno a medida que se asciende, generando un espacio pulmón profundo, alto y angosto, que separa dos cuerpos edificados hacia el sur y hacia el norte con 4 unidades –una por nivel- cada uno; mediante este  “vaciado” se aíslan las viviendas entre sí, y se provoca la transición entre ellas –lo propio, lo privado– con los accesos a través de balcones –lo común, lo social- y finalmente con la calle –lo público, lo urbano-.

El resultado es el des-armado del programa convencional del edificio de departamentos, al subvertir los mecanismos típicos de organización vertical compacta ya que no hay palier, se accede a las viviendas en distintos puntos del recorrido vertical: a partir de la planta baja en que se accede desde el exterior –la misma vereda- o al centro en los pisos impares, y nuevamente al frente en el 2do. nivel, mediante balcones a la calle.  

Este recorrido, las transiciones inducidas, las expansiones en altura de cada vivienda, quedan envueltas y filtradas por la pantalla de mampostería calada con que se presenta el conjunto a la calle, al barrio, que de esta forma va “admitiendo” su densificación no traumática: la vereda oeste de Necochea al 4000 puede empezar a leerse en parte de su desarrollo como tal, un “nuevo vecindario“ … a escala barrial, el germen, quizás, de una nueva ciudad, más densa, equilibrada, amigable.

—Ahora digo —dijo a esta sazón Don Quijote—que el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.

Nuestras sociedades contemporáneas están envueltas en un complicado proceso de transformación donde la lógica de la interconexión y las redes configura nuevas tipologías relacionales. Flexibilidad de los procesos y las distancias. Convergencia creciente de tecnologías que se integran en sistemas de información y conocimiento. En el escenario de estanueva sociedad y más allá de las fronteras de las escuelas acordamos con Ivan Illich que laeducación debe ser una tarea visible socialmente que debe implicar a todas las instituciones públicas y privadas.En este contexto, proponemos un conjunto edilicio que se presenta como una red espacialcontinua de llenos y vacíos, de escala media y un solo nivel abierto hacia el norte y el CMD. Eneste sistema, el espacio cerrado rodea, define y constituye la plaza abierta, construyendoespacios de multicentralidad, abiertos y flexibles, que se integran a la red espacial pre existente.Esto se concreta en una estructura lineal quebrada que articula plazas según usos: Plaza de losEventos -en el extremo noroeste- en relación directa al hall sur del CMD, próxima al auditorio,salones de exposiciones, eventos y auditorio abierto; Plaza de Lectura -en el esquina norestevinculadoel acceso desde la calle Juan M. de Rosas a las Salas de Lectura General,Administración y Salas de ocio creativo, abiertas las 24 hs; Plaza del Conocimiento, en elcentro, que enlaza y tensiona toda la red espacial-perceptiva definiendo el espacio vacío,dotándolo de valor, carácter institucional, uso público y referencia urbana. Este tejido vivencial,incentiva los cruces y las apropiaciones en una potente vivencia cultural.Nuestra propuesta se completa sobre el lado oeste, con un parque lineal arbolado de lapachos,ibirapitaes y jacarandaes -especies autóctonas de hoja caduca-, que junto al auditorio en altura,filtran el sol de la tarde sobre el patio central y las salas de lectura, al mismo tiempo queseñalan estacionalmente el “lugar”. En este sector proponemos el estacionamiento, pensadocomo plaza pública arbolada e integrable al resto del sistema –con el control de seguridad,salas de máquinas y centrales inteligentes bajo la zona baja del auditorio- evitando de estamanera espacios de usos únicos, personal de control, así como costos constructivos en áreasno centrales y de reducida carga horaria, habilita un gran espacio abierto para los vecinos.Diseñamos una interioridad flexible y multiescalar, donde todo el espacio puede ser repensadoo reconsiderado, ya que sólo los núcleos sanitarios son inamovibles en el conjunto y de estamanera, cada área, con el movimiento de muebles o salas especiales, crecerá o cambiarásegún lo dicte la propia dinámica cultural, institucional o pedagógica.Merced a ello, las actividades más públicas y ruidosas se apoyan sobre los patios interiores, losque se ordenan linealmente a lo largo del sistema de recorridos, decantándose hacia elperímetro las actividades más silenciosas. Median entre los dos sistemas, las salas especialesque actúan dando privacidad y control acústico.Entre lo abierto y lo cerrado se sitúan los espacios intermedios, marcando los accesos,protegiendo de la lluvia o el sol, permitiendo la apropiación del espacio exterior, y motivando en consecuencia, el ingreso.Todo el conjunto se conforma a partir de una estructura metálica, liviana y flexible, que permiteque el cerramiento se despegue y se perciba en su materialidad cotidiana; el cambio de escalay la porosidad de la envolvente -malla de ladrillos comunes- promueve el efecto espacial yperceptivo, el filtrado de la luz según las orientaciones, el control visual y de temperatura.Lo mismo sucede con la cubierta de chapa que alterna lo opaco con lo translúcido, controlandola acción directa del sol sobre las áreas de lectura o guardado a través de los rebotes en losplanos del cielorraso.El concepto de sustentabilidad está implícito en una propuesta ductil, que no derrocha espacio,ni recursos y que controla naturalmente las energías, en la medida que su sistema lumínico ytérmico es regulado por recursos mínimos: árboles, galerías, ventilación cruzada; tecnología local y medios probados en la construcción de nuestros edificios.